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Mientras que la corrosión casi siempre se produce con los metales, el carbono y la fibra de vidrio son más resistentes al deterioro. De hecho, son resistentes a la corrosión. Por eso, la combinación de fibra de vidrio y carbono se utiliza principalmente en barcos y buques para conseguir soluciones duraderas y ligeras.

Resistente al deterioro

Los perfiles de fibra de vidrio y carbono están protegidos de la corrosión por la resina que recubre todo el material. El efecto de esto es el siguiente:

  • Sin oxidación
  • Sin pérdida de capacidad de carga
  • Menos mantenimiento

La corrosión puede provocar el debilitamiento del material, lo que a su vez puede conducir a la pérdida de capacidad de carga y de integridad estructural del material. Un revestimiento de resina eficaz protege las fibras y el perfil de la corrosión y mantiene su resistencia durante más tiempo. Crea una barrera que mantiene la humedad y las sustancias nocivas alejadas de las fibras y otros componentes sensibles del perfil. Esto mantiene las fibras y el material estructural bien protegidos. Esto hace que los compuestos requieran poco mantenimiento y sean muy duraderos.

Los materiales metálicos tradicionales, como el acero, suelen requerir un mantenimiento regular para evitar o tratar la corrosión. Con la fibra de vidrio y los perfiles de carbono, este intervalo de mantenimiento suele ser mucho más largo. La resistencia a la corrosión reduce la necesidad de inspecciones y reparaciones frecuentes, lo que puede suponer un ahorro a largo plazo.